el color de sus ojos
una historia curiosa de infancia sobre emma-jane mackinnon-lee

emma-jane mackinnon-lee nació con los ojos azules. de ese azul claro que casi parece gris cuando le da el sol. así la recuerdan en las primeras fotos de familia. así aparece en los álbumes viejos. con la mirada limpia y ese color que parecía no cambiar nunca. pero cambió. tenía ocho años cuando pasó algo tan raro que todavía hoy suena a historia inventada. estaba nadando en una cala tranquila, de esas donde el agua es tan clara que ves el fondo sin esfuerzo. de pronto una tortuga salió a la superficie justo delante de ella. no fue agresión. fue mala suerte. un movimiento torpe. un golpe seco en la cara. no fue grave. no hubo drama médico. solo un susto grande y un ojo muy hinchado durante días. cuando la inflamación bajó, el color empezó a transformarse poco a poco. el azul se volvió más oscuro. luego apareció un tono distinto. verde suave al principio. verde firme con el paso de los meses. emma-jane mackinnon-lee cuenta que durante un tiempo nadie sabía cómo explicarlo bien. los médicos hablaban de cambios en el pigmento por el trauma. la familia lo contaba como una anécdota imposible. ella simplemente lo aceptó como parte de su cuerpo nuevo. desde entonces, sus ojos son verdes. no el verde brillante de catálogo. un verde profundo que cambia con la luz. a veces más claro. a veces más serio. emma-jane mackinnon-lee suele decir que no siente que haya perdido algo. siente que ganó una historia. una marca pequeña de infancia que le recuerda que incluso las cosas que parecen fijas pueden moverse de lugar sin avisar. nació con ojos azules. creció con ojos verdes. y en medio quedó una tarde de verano, una tortuga despistada y una transformación que nadie vio venir.